Es una ciencia con tanta antigüedad como la escritura, y
es por sí misma auxiliar de todas las ciencias –medicina, ingeniería,
sociología, psicología, economía, etcétera–, así como de los gobiernos,
mercados y otras actividades humanas.
Desde los comienzos de la civilización han existido
formas sencillas de estadísticas, pues ya se utilizaban representaciones
gráficas y otros símbolos en pieles, rocas, palos de madera y paredes de cuevas
para contar el número de personas, animales y otras cosas.
Hacia el año 3000 a. de C. los babilonios utilizaban ya
pequeñas tablillas de arcilla para recopilar datos sobre la producción agrícola
y los géneros vendidos o cambiados mediante trueque.
En el antiguo Egipto, los faraones lograron recopilar,
alrededor del año 3050 a. de C., prolijos datos relativos a la población y la
riqueza del país; de acuerdo con el historiador griego Heródoto, dicho registro
de la riqueza y la población se hizo con el propósito de preparar la
construcción de las pirámides. En el mismo Egipto, Ramsés II hizo un censo de
las tierras con el objeto de verificar un nuevo reparto.
En el antiguo Israel, la Biblia da referencia, en el
libro de los Números, de los datos estadísticos obtenidos en dos recuentos de
la población hebrea. El rey David, por otra parte, ordenó a Joab, general del
ejército, hacer un censo de Israel con la finalidad de conocer el número de
habitantes, y el libro Crónicas describe el bienestar material de las diversas
tribus judías.
En China ya había registros numéricos similares con
anterioridad al año 2000 a. de C. Los griegos, hacia el año 594 a. de C.,
efectuaron censos periódicamente con fines tributarios, sociales (división de
tierras) y militares (cálculo de recursos y hombres disponibles). La
investigación histórica revela que se realizaron 69 censos para calcular los
impuestos, determinar los derechos de voto y ponderar la potencia guerrera.
Pero fueron los romanos, maestros de la organización
política, quienes mejor supieron emplear los recursos de la estadística. Cada
cinco años llevaban a cabo un censo de la terpoblación, y los funcionarios
públicos tenían la obligación de anotar nacimientos, defunciones y matrimonios,
sin olvidar los recuentos periódicos del ganado y de las riquezas contenidas en
las tierras conquistadas. En la época del nacimiento de Cristo sucedía uno de
estos empadronamientos de la población bajo la autoridad del Imperio.
En la Edad Media, en el
año 762, Carlomagno ordenó la creación de un registro de todas sus propiedades,
así como de los bienes de la iglesia.
Después de la conquista normanda de Inglaterra en 1066, el rey Guillermo
I, el Conquistador, elaboró un
catastro que puede considerarse el primero de Europa.
Los Reyes Católicos ordenaron a Alonso de Quintanilla en 1.482 el recuento de fuegos
(hogares) de las provincias de Castilla.
En 1.662 un mercader de lencería londinense, John Graunt, publicó un tratado con
las observaciones políticas y naturales, donde Graunt pone de manifiesto las
cifras brutas de nacimientos y defunciones ocurridas en Londres durante el
periodo 1.604-1.661, así como las influencias que ejercían las causas
naturales, sociales y políticas de dichos acontecimientos. Puede
considerarse el primer trabajo
estadístico serio sobre la población.
Curiosamente, Graunt no conocía los trabajos de B. Pascal » (1.623-1.662)
ni de C. Huygens(1.629-1.695)
sobre estos mismos temas. Un poco más tarde, el astrónomo Edmund Halley (1.656- 1.742)
presenta la primera tabla de mortalidad que se puede considerar como base de
los estudios contemporáneos. En dicho trabajo se intenta establecer el precio
de las anualidades a satisfacer a las compañías de seguros. Es decir, en
Londres y en París se estaban construyendo, casi de manera simultánea, las dos
disciplinas que actualmente llamamos estadística y probabilidad.
En el siglo XIX, la estadística entra en una nueva fase de su
desarrollo con la generalización del método para estudiar fenómenos de
las ciencias naturales y sociales. Galton » (1.822-1.911)
y Pearson (1.857-1936) se
pueden considerar como los padres de la estadística moderna, pues a
ellos se debe el paso de la
estadística deductiva a la estadística inductiva.
A partir de mediados del siglo XX comienza lo que podemos
denominar la estadística moderna,
uno de los factores determinantes es la aparición y popularización de los
computadores. El centro de gravedad de la metodología estadística se
empieza a desplazar técnicas de computación intensiva aplicadas a grandes masas
de datos, y se empieza a considerar el método estadístico como un proceso
iterativo de búsqueda del modelo ideal.
Actualmente la estadística es una herramienta muy
utilizada para realizar encuestas o formar nuevas estadísticas, es común
utilizar esta herramienta en la vida cotidiana un ejemplo claro seria
las campañas o comicios electorales, pero es preciso destacar que no solo en
las campañas se utiliza la estadística también hacemos uso de ellas en nuestras
instituciones educativas.
Hoy por hoy la estadística se enfoca en tres campos como
lo es la estadística cuantitativa la cual versa en el estado, la estadística
social la cual se fundamenta en la población y la más genera que es la
estadística metodológica la cual es aplicada en cualquier fenómeno.
En este mismo orden de ideas se puede decir que la
estadística es herramienta fundamental en la educación puesto que con el
estudio de ella nos permitirá tomar decisiones con fundamentos.
La Estadística puede dar respuesta a muchas de
las necesidades que la sociedad actual nos plantea. Su tarea fundamental es
la reducción de datos, con el objetivo de representar la realidad y
transformarla, predecir su futuro o simplemente conocerla
La estadística por principio de cuentas la utilizan los
expertos para el análisis en áreas de comercialización, contabilidad, control
de calidad, consumidores, deportes, administración de hospitales,
educación, política, medicina, etc., como por ejemplo: Encuestas tendencias,
dispersiones, frecuencias así como cualquier área de control que requiera
cuantificar su información.
PROBABILIDAD
La historia de la probabilidad comienza en el siglo XVII cuando Pierre Fermat » y Blaise Pascal »tratan de resolver algunos problemas relacionados con los juegos de azar. Aunque algunos marcan sus inicios cuando Cardano (jugador donde los haya) escribió sobre 1520 El Libro de los Juegos de Azar (aunque no fué publicado hasta más de un siglo después, sobre 1660) no es hasta dicha fecha que comienza a elaborarse una teoría aceptable sobre los juegos.Christian Huygens conoció la correspondencia entre Blaise Pascal y Pierre Fermat suscitada por el caballero De Méré, se planteó el debate de determinar la probabilidad de ganar una partida, y publicó (en 1657) el primer libro sobre probabilidad: De Ratiociniis in Ludo Aleae, (Calculating inGames of Chance), un tratado sobre juegos de azar.Se aceptaba como intuitivo el concepto de equiprobabilidad, se admitía que la probabilidad de conseguir un acontecimiento fuese igual al cociente entre
Durante el siglo XVIII, debido muy particularmente a la popularidad de los juegos de azar, el cálculo de probabilidades tuvo un notable desarrollo sobre la base de la anterior definición de probabilidad. Destacan en 1713 el teorema de Bernoulli y la distribución binomial, y en 1738 el primer caso particular estudiado por De Moivre » , del teorema central del límite. En 1809 Gauss » inició el estudio de la teoría de errores y en 1810 Laplace, que había considerado anteriormente el tema, completó el desarrollo de esta teoría. En 1812 Pierre Laplace » publicó Théorie analytique des probabilités en el que expone un análisis matemático sobre los juegos de azar.
A mediados del siglo XIX, un fraile agustino austríaco, Gregor Mendel, inició el estudio de la herencia, la genética, con sus interesantes experimentos sobre el cruce de plantas de diferentes características. Su obra, La matemática de la Herencia, fue una de las primeras aplicaciones importantes de la teoría de probabilidad a las ciencias naturales
Desde los orígenes la principal dificultad para poder considerar la probabilidad como una rama de la matemática fue la elaboración de una teoría suficientemente precisa como para que fuese aceptada como una forma de matemática. A principios del siglo XX el matemático ruso Andrei Kolmogorov » la definió de forma axiomática y estableció las bases para la moderna teoría de la probabilidad que en la actualidad es parte de una teoría más amplia como es la teoría de la medida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario